Get Flash to see this player.

Este martes se celebra el Día Mundial de la enfermedad

Este martes se celebra el Día Mundial de la enfermedad

Sida, ¿principio del fin?


Una vacuna que protege un 30%, un paciente que se curó luego de un trasplante de médula, medicamentos que no crean resistencia. ¿Qué tan cerca se está de controlar la epidemia?

El año 2009 resultó un buen año en la lucha contra el sida. En septiembre, un grupo de investigadores norteamericanos y tailandeses anunciaron que tenían entre manos la primera vacuna contra el Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH). Hace menos de una semana la Organización Mundial de la Salud concluyó que en los últimos ocho años el número de personas que contrajeron esta enfermedad ha disminuido 17%. Nuevos fármacos, como los péptidos que bloquean molécula CCR5, llegaron al mercado.

Noticias como estas hacen pensar si después de más de tres décadas de lucha contra el sida por fin la epidemia comienza a ser controlada. “No creo que estemos entrando en etapa de control de la epidemia”, responde Hermán José Arteaga, investigador del Instituto Karolinska de Suecia y docente de la Universidad Industrial de Santander. El experto en inmunología y terapia genética no duda en afirmar que si hacemos un balance global, la epidemia sigue fuera de control.

Las cifras le dan la razón. Aunque la OMS destacó un descenso del 17% en el número de infectados, en la actualidad 33,4 millones de personas en el mundo conviven con el virus. La mayoría de ellas, 22,4 millones, viven en el África subsahariana. Cada año en el mundo aparecen cerca de 2,7 millones de infectados. En algunos rincones del planeta, como el pequeño Lesotho, uno de cada cinco habitantes tienen sida.

Pero más allá de la contundencia de las cifras, Arteaga cree que hay señales positivas: “El hecho de que haya vacuna es una gran esperanza”. Advierte que tomará unos diez años mejorar esa vacuna, cuya eficacia apenas llega al 31%.

Otro motivo para cultivar la esperanza es la gran batería de medicamentos disponibles para mantener hasta por 20 años, en óptimas condiciones de vida, a las personas contagiadas con el virus. “Hay una gran expectativa en las terapias que actúan sobre moléculas propias de las células del individuo y no en el virus”, explica el especialista. En otras palabras, los científicos trabajan intensamente no sólo en terapias que destruyan o controlen el virus, sino en medicamentos que sencillamente le cierren la puerta de entrada a las células. Cuando los medicamentos hacen blanco en las células y no en el virus tienen la ventaja de que no producen resistencia. En esta categoría encajan los péptidos que bloquean la molécula CCR5.

Por último, el doctor Arteaga recuerda el caso de un paciente en Europa que recibió un trasplante de médula ósea porque sufría una leucemia aguda y, para sorpresa de los médicos, luego del tratamiento, no sólo desapareció la leucemia, sino también el VIH. “Este paciente lleva dos años libre de carga viral. Aquí se abre otra ventana de terapia para cierto tipo de pacientes”, afirmó Arteaga.

Mientras la ciencia encuentra una solución definitiva, las preocupaciones siguen puestas en el problema social que rodea al sida: la falta de acceso a medicamentos, el contagio madre-hijo, la discriminación, entre otros.
ImprimirEnviar a un amigo
¿Quienes somos?|Punto "G"|CEDOC|Capacitación|Alcance Geográfico|Contáctos|Noticias|Galeria|Enlaces|Escribanos