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Vacunas contra el papiloma humano

Vacunas contra el papiloma humano

Cervarix es la más reciente vacuna contra el VPH, después de la vacuna Gardasil, que protege contra los virus de más alto riesgo.


Los virus del papiloma humano son aproximadamente 200, pero cerca de 40 son los más relacionados con la parte oncológica, es decir, “son los oncogénicos”, especificó la médica.

Existen dos vacunas llamadas Gardasil y la más nueva llamada Cervarix, creadas para proteger contra el virus del Papiloma Humano, VPH, las que se deben suministrar a partir de los nueve años a varones y mujeres. Ambas están en Nicaragua, pero existe la preocupación dentro del grupo de profesionales de la Salud, ya que pocas personas las conocen y, por tanto, no recurren a ellas.

Se considera que el cáncer del cuello del útero o de la matriz es el más frecuente en países en vías de desarrollo, y en Nicaragua ocupa el primer lugar.

Aunque se desconoce en la mayoría de los cánceres cuál es su procedencia, en el caso del cáncer del cuello uterino “sabemos que surge a causa el VPH, pues este altera las células y las convierte en precancerosas y luego cancerosas”, explicó la doctora María Delma Mejía, ginecooncóloga.

Los virus del papiloma humano son aproximadamente 200, pero cerca de 40 son los más relacionados con la parte oncológica, es decir, “son los oncogénicos”, especificó la médica. De estos el más frecuente es del tipo 16 y en segundo lugar el 18. Pero existen otros como el 31, 33, 45 y 52 que son de alto riesgo. Para combatirlos se creó Cervarix, que tiene mayor cobertura.

Los bajos en nivel de riesgo son el 6 y el 11, que están más relacionados con lesiones vulvares o verrugas. Para este tipo de afectaciones, la vacuna Gardasil es la más indicada.

Cómo y cuándo vacunarse


Mejía recomendó que lo más indicado es suministrar una de las vacunas a partir de los nueve años, no obstante, pero se puede suministrar hasta los 35 años.

Las dosis a suministrar son tres, las que van repartidas en seis meses. “Se pone la primera dosis, la segunda un mes después y la última dosis se suministra cinco meses después a partir de la segunda”, explicó Mejía. Estas vacunas no deben reforzarse, y debe cubrir hasta la edad mencionada, porque ya después de los 35 el nivel de defensas es muy bajo.

Dichas vacunas se deben colocar en el brazo, ya sea izquierdo o derecho, “en el que haya menos molestia para el paciente, y además porque en los brazos hay mas músculo y menos grasa”, señaló la experta.

Según Mejía, estas vacunas sirven para desarrollar anticuerpos contra el VPH, de modo que cuando la joven inicie su vida sexual “ya esté preparada”, indicó, tras agregar que “la persona que tenga relaciones con alguien que tenga el virus, no será afectada porque sus defensas atacan y no dejarán que el mal se desarrolle”.

En caso de haber despertado su interés por la vacuna, puede abocarse con un pediatra en el caso de los niños, y con el o la ginecóloga o urólogo, en el caso de los adultos.

No se fíe del condón


El papiloma es un virus que se transmite al cuello del útero por transmisión sexual únicamente. El condón no protege cuando se tiene el virus, porque provoca una infección alrededor de los genitales. A veces es asintomático, y por medio de la prueba de Papanicolaou no siempre se detecta el virus, de modo que la experiencia del ginecólogo o urólogo es la que puede descubrir con la ayuda de ácido acético y un examen de colposcopía con biopsia. En el caso del hombre se realiza una peneoscopía. Cuando da síntomas, generalmente es ardor vaginal, disuria (ardor al orinar) o pacientes multi-tratadas con óvulos y que no mejoran. Se recomienda una dieta saludable, el no fumado, no desvelarse y, lo más importante: tener una sola pareja sexual.
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