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La belleza interna de una Mujer

La belleza interna de una Mujer
La belleza interna de una mujer ¿existe realmente? La respuesta parece ser sencilla y evidente, sin embargo, en los tiempos que corren y la sociedad en que vivimos, el concepto de “Belleza Interna” ha ido desapareciendo poco a poco, difuminándose y confundiéndose con aquello que define a la belleza como lo que podemos observar, causándonos una sensación placentera, según los nuevos parámetros de la imagen, lo inmediato y lo desechable.

Actualmente vale más el estuche que lo que viene en el paquete o en frases propias de un mercadólogo: “La primera impresión es lo que cuenta”. Colocando a la mujer en el nivel del mercado y la ley de la oferta y la demanda, que construye una barrera psicológica inmediata, cuando de abrirse y atraer a otros se trata; pero no nos damos cuenta de ello, porque hemos sido bombardeados con información, creencias y MERCADOTECNIA, que nos termina por crear esa nube alucinógena de la nueva estética.

Sí, MERCADOTECNIA y en mayúsculas, porque se debe poner énfasis al referirnos al monstruo que ha creado la sociedad para bien o para mal. La MERCADOTECNIA ha jugado un papel primordial en esto de la belleza femenina, quién no ha visto un anuncio en la televisión, en la calle o en Internet donde nos muestran el típico estereotipo de la mujer, totalmente voluptuosa, de voz sensual, tirándole un poco a la “cachondes”, tratando de vender un producto o diciendo frases como:“lo que usa la verdadera mujer”.

Así empezamos a creer que las feminas como ellas son las únicas y verdaderas bellezas del mundo. Y que las que vemos frecuentemente son, digamos, de categorías inferiores.

Aunque eso de lo bello está cambiando de manera confusa, pues anteriormente se sublimaba a las mujeres voluptuosas, es decir, de carnes apetitosas y jugosas como un buen filete; pero con el tiempo se le está dando un mayor empuje a las mujeres de líneas rectas, porque las curvas son sinónimo de grasa acumulada. Algo contradictorio ¿no crees?, ¿Será un aviso de que se les están acabando las voluptuosas reales?; porque entrando en materia de verdades, las operaciones han ido aumentado considerablemente en solicitudes y disminuyendo en costos o tal vez, las flaquitas cobran más barato por comercial, porque de que ahorran en comida, ahorran.

Y así, muchas mujeres que eran ya hermosas, dejaron de serlo al cambiar sus hábitos alimenticios y rutina de ejercicios, por una expresión en el rostro de angustia, cada vez que se examinan frente al espejo, secundada por la ya conocida vomitada. Imagínate si en vez de ser delgadas, la sociedad pensara que la gente obesa es la más hermosa y todo aquel que no lo fuera, sería considerado feo, todas estarían comiendo a más no poder en vez de vomitar.

La mujer que se siente bien consigo misma, internamente irradia y expresa su verdadera belleza, ya que en lo personal, es mejor una chica feliz, inteligente y con buen sentido del humor, a tener un palo de escoba que no sabe nada y sólo piensa en cómo afectan las noches de luna llena en su dieta.
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