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Vigile su salud íntima

Vigile su salud íntima
Blanco, amarillo, transparente, verde, café; son sólo algunos de los colores que en cierta forma preocupan a las mujeres cuando se presentan en su ropa interior, es decir, cuando el flujo vaginal se torna de uno de estos colores.

A todas las mujeres les llega el momento de lidiar con flujos vaginales. En su mayoría, es en el período de ovulación o menstruación cuando cada mujer sabe que va a tener secreciones. En el primer caso, el flujo generalmente es similar al moco y no tiene color u olor.

La ginecóloga, Alba Sánchez, de la Clínica San Juan, dice que si el flujo normal (incoloro y sin olor) toma un color blanco, puede significar una infección vaginal por hongos tipo cándidas albicans, bajas defensas, uso de corticoide o mala higiene. La especialista explica que aún sucede cuando no se tiene una vida sexual activa. Sin embargo, el riesgo aumenta cuando se inicia la vida sexual, porque además hay secreciones de semen. Este problema es muy común en las niñas.

Otros factores


“Cuando hay semen, sangrado menstrual y moco cervical, se está más vulnerable a la infección por hongos, porque el hongo crece en la humedad”.

Ella dice que la clásica secreción por hongos es de color blanca. Ésta puede prevenirse con higiene local. De igual forma, puede evitarse una reinfección, ya sea por falta de cuidado o reproducción del virus si pasa por tratamiento para la infección en el momento y luego se toman preventivas o alimentos como yogurt, leche agria o jugos de naranja, que contienen vitamina C, así como el uso de acificadores vaginales (productos con ácido láctico).

Otro tipo de infecciones son las que se producen por tricomonas, que son de color amarillento. Generalmente se adquieren por los sanitarios, la ropa interior o por vía sexual. La doctora explica que éste es un tipo de parásito vaginal que puede transmitirse a la pareja por medio de las relaciones sexuales.

También refiere que este flujo da la apariencia de que tiene una especie de espuma, porque produce burbujas pequeñas. Esto en realidad es producido por gardnerellas, un tipo de bacteria bastante común entre las mujeres. “Aunque a veces no hay secreción, se puede reconocer por un olor a pescado que se destila de la vagina de la mujer. No huele a mujer, lo que huele es a gardnerella; no es que la mujer huela a pescado”, comenta la especialista.

Extraño tratamiento


La secreción puede ser cremosa y aumenta con las relaciones sexuales y el período, según explica Sánchez. Sin embargo, agrega que puede tratarse por medio de desparasitantes, ya que responde muy bien a los tratamientos que se utilizan para exterminar las amebas. “A la vez que estamos libres de parásitos, se benefician las pacientes que sufren de gardnerellas y tricomonas”, dice la ginecóloga.

En el caso de aquellos flujos que son de color verdoso y semejantes al pus, Sánchez asegura que generalmente se trata de gonorrea o clamidias, que son infecciones que afectan a las trompas de Falopio y causan abscesos pélvicos que al final pueden provocar esterilidad. Esta consecuencia se debe a los problemas que se dan cuando al curarse quedan cicatrices que obstruyen el paso del óvulo que se dirige a las trompas de Falopio, por lo que no puede fecundarse.

“No siempre se debe a falta de higiene, sino también a la falta de uso de preservativo en las relaciones sexuales”, asegura Sánchez. Por lo que la doctora aconseja se practique la monogamia y además, que la pareja también se trate médicamente, para evitar una reinfección o auto reinfección que se da porque los microorganismos se reproducen dentro del cuerpo.

Medidas de higiene


Cuando se habla de higiene vaginal no sólo se hace referencia a lavarse los genitales. Sánchez explica que la manera correcta de limpiarse después del baño es hacerlo de adelante hacia atrás, y no como se hace comúnmente, ya que las heces contaminan la vagina.

También se debe orinar antes y después de las relaciones sexuales. Este aspecto es importante no sólo por sanidad, sino por comodidad. Esto se entiende porque en caso que haya una infección, todo va directo a la orina. Además, es más cómodo no tener la vejiga llena a la hora de las relaciones sexuales. Asimismo, si hay una infección, la orina la saca del cuerpo al salir luego del coito.

No deben darse duchas internas ni automedicaciones. “Se tiene que revisar qué color es la secreción en lugar de usar cremas o antibióticos que no eran necesarios”, expresa la especialista.
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